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Resultados de buscar : Joe Cuba

Joel Uriola

26 julio, 2023 by International Salsa Magazine presenta

Latin America / Venezuela / Caracas

Joel Uriola “Soy el mejor, porque me supero a mí mismo”

Muy pronto estrenará el tema, Cuidadillo allí ok

Este pianista, arreglista y productor musical venezolano, nace un 04 de enero del año 1963 en Caracas, en la popular parroquia de Antímano, la misma que vio nacer al Sonero del Mundo Oscar D´ León, casualidad o su destino ya estaba escrito y enrumbado en dirección a un sueño que con los años haría realidad; ser el mejor y que su trabajo sea reconocido tanto a nivel nacional como internacionalmente.

En nuestra tertulia,  Joel nos afirma que cuando se cataloga como el mejor, nada tiene que ver con competir con los demás o con aires de grandeza, sino con superarse a sí mismo en todo lo que se propone, nos dice que  “mi camino es más largo, pero yo llego como Joel Uriola”, su nombre es un sello que asegura un trabajo de calidad.

Con 38 años de trayectoria musical Joel Uriola tiene talento de sobra, nivel y experiencia, en cada producción echa mano de la mejor camada de músicos venezolanos y se sigue manteniendo a la vanguardia musical, todo esto queda demostrado en las más de 1000 producciones musicales en las que ha participado como ejecutante, director o productor musical, con artistas nacionales e internacionales.

Joel Uriola
Joel Uriola

 

Joel Uriola ¿El mejor?

“Así es, la metafísica dice que no puedes hablar de ti de manera negativa, no puedes vender un producto sino tienes un buen marketing, debes ver más allá, ser tu propio gerente, la mayoría de las empresas disqueras están en manos de ignorantes de la música que manejan el trabajo del artista”. “Los artistas tienen la obligación de cultivarse, aprender y no sólo ser músicos, debemos proyectarnos a lo grande”.

¿Cómo se desarrolló su infancia y cómo fue el  ambiente de la época?

“Tuve una buena educación en mi hogar, con valores, una abuela con carácter, que me decía que no importaba donde vivías, tu comportamiento marcaria la diferencia, ella siempre me motivo, al igual que mi mamá que también me inculcaba que me preparara, mi abuela era una mujer emprendedora, mi papá era guitarrista de rumba y profesor de la Católica”. “Recuerdo que vi el debut del Trabuco Venezolano en el CC Propatria, como cosas del destino mi mamá tenía una oficina allí al igual que la gente de la Dimensión Latina”.

¿A qué edad comenzó en la música y con cuáles orquestas dio sus primeros pasos?

“Mis comienzos musicales se dieron en la Escuela de Música “Prudencio Esáa” arrancando profesionalmente a los 17 años con un grupo llamado Galaxia, yo era el conguero, era un grupo de Son y ensayábamos en el observatorio”. “Luego pase a formar parte de los Caracuchos de Joseito Rodríguez desde el año 77 al 79, a quien conocí gracias Jesús “Totin” Rebolledo, después con la Dimensión Latina desde el año  79 al 80, de Cesar Monges me quedo un gran aprendizaje, y desde el 83 al 87 con Oscar D´ León.

¿Y  por qué se da ese cambio de la conga al piano?

“Debido al ruido que hacía en la casa  cuando ensayaba y el equipo prendido a todo volumen,  mi mamá de una manera subliminal me regalo un órgano, era menos el ruido, y luego comencé a imitar lo que hacían los pianista de manera autodidacta, recuerdo el tema de Pete Rodríguez… Que cosas tiene la vida, la vida la vida”. “Luego mi mamá me compró un piano y me llevo hacer la audición a la Escuela de Música y quede, fui alumno del maestro Tiero Pezzuti, Gerry Well y Samuel del Real”.  “En los locales nocturnos del Rosal hice muchas suplencias, ahí me pulí, tuve una buena preparación y unos grandes maestros que son mis amigos”.

Joel Uriola - piano
Joel Uriola – piano

Que anécdotas tiene de su experiencia de trabajar al lado de Oscar D´ León, y de aquel solo de piano en el tema “Cuídate bien”, ¿Pensaste en algún momento que siendo tan joven, casi 20 años tu nombre quedaría por siempre en la mente del salsero?

“La época con Oscar fue de gloria, conocí muchos lugares, hacíamos giras de 3 y 4 meses, se disfrutaba pero también pasábamos vainas, me quedo un gran aprendizaje y la disciplina”. “Tuve la bendición de conocer muchos músicos que admiraba como a Eddie Palmieri, Salvador Cuevas, Barry Rogers, entre otros,  con Domingo Quiñones hice una gran amistad”. “En cuanto a la improvisación siento un gran orgullo, fue algo que salió en ese momento, no sé si me vuelva a salir –risas-”.

¿Cuál músico ha sido su mayor influencia?

“Markolino Diamond, Eddie Palmieri, Papo Lucca”.

¿Un pianista que admire?

“Markolino Diamond es mi ídolo, mucho de lo que hago tiene que ver con este tipo, si él estuviera vivo no existiera…”. “Era irreverente, loco, rompió los esquemas”.

¿Cómo ve la respuesta del público salsero con sus producciones?

“Siempre habrá admiradores y detractores, con el nivel de conciencia que vas obteniendo no te molesta que haya gente que no le guste tu trabajo, hago música para todo el mundo”. “La opinión del público te puede matar sino estas preparado para eso, pero debes creer en lo que haces”.

¿Cómo ves el apoyo  de los medios para difundir su música?

“Gracias a Dios desaparecieron las compañías disqueras, los que menos sabían de música las controlaban, ellos decidían que era comercial y que no, en los medios alternativos hay respuesta y apoyo, sin embargo, las redes sociales te permiten llegar en cuestión de segundos a muchos lugares y tú mismo puedes hacer tu marketing”.

¿Qué opina de las fusiones que están haciendo con salsa, por ejemplo, salsa y reggaetón?

“Funciona perfectamente, es salsa urbana, el reggaetón con su contenido lírico ha mejorado bastante, lo han suavizado, los reguetoneros tienen un gran apoyo económico y comunicacional”. “Las cosas buenas se avalan, el reggaetón es visto como en sus comienzos fue vista la Salsa, con malos ojos, pero ya ves, la Salsa está a nivel mundial hasta los chinos la bailan, la gente consume lo que le pone la radio, así sea malo, hay espacio para todo el mundo”.

¿Cómo maestro de música que has aportado al país?

“Formar a la generación de relevo, en valores y disciplina, y que esa semilla siga germinando, ayudar a la gente indistinto de como a veces te paguen”.

¿Por qué músico y no otra profesión?

“Yo quería ser Disip (cuerpo de inteligencia de Venezuela), pero cuando uno nace marcado para algo, eso es lo que va… Mi destino es la música”.

¿Cómo ve la industria musical en estos momentos?

“Todo el mundo está grabando con su propio esfuerzo, haces un tema lo subes a las redes, tenemos esa poderosa herramienta a nuestro favor; las compañías disqueras te limitaban, ya no se graban casi discos”.

¿Se puede vivir de la música?

“Bueno… Gracias a Dios yo puedo hacerlo, todos los días me levanto como un conuquero a trabajar, yo puedo vivir de la música”.

De las 9 producciones en tu haber, ¿cuál crees es para ti la mejor o la más importante?

“Babalawo (2009), la mejor lograda, la mejor trabajada en todos los aspectos, se vendió en todas las casas religiosas”.

¿Que lo motivó a  formar su propia orquesta?

“Siempre he sido un líder, por eso decidí formar mi propia orquesta, cada quien tiene su momento”.

¿No es un trabajo difícil eso de componer y arreglar?

“Se nace para esto, no es difícil, debes estudiar y prepararte, mi musa puede llegar a las 3 a.m., me levanto y voy agregando o sazonando mi música a mi manera, escucho música tradicional cubana, jazz que me inspiran”.

¿En estos momentos qué hace Joel Uriola?

“Actualmente me dedico a producir para otros artistas del género Salsero, siempre ofreciendo calidad, lo más reciente es el trabajo con la Orquesta Mercadonegro con el tema Rumba Negrito”.

Eres el arreglista de los 3 temas que dieron a conocer internacionalmente a la orquesta Bailatino, has sido el Productor y arreglista  en cinco temas de “Rumberos del callejón”, entre otros artistas venezolanos

¿Qué se siente contribuir para que otros venezolanos tengan éxito?

“En el momento que haces las cosas lo haces con la mejor intención, y eso es la mayor satisfacción, ayudar a que los demás crezcan indistinto de como paguen”.

¿Siente que hace falta la unidad y el compañerismo en el gremio salsero?

“Totalmente, sin unidad no se logra nada”.

¿Qué opina de copiar, imitar y no crear?

“El que imita está destinado al fracaso, uno debe tener personalidad, no te debes agarrar de algo ajeno para sobrevivir, tiene más valor lo que haces, debes tener capacidad creativa”.

¿Planes futuros o presente?

“Estoy grabando dos temas, Cuidadillo allí ok composición de Maurice Melo, una salsa con elementos rítmicos sabrosos, timba y salsa dura, y el segundo tema Tu eres el maestro es de connotación Cristiana, con la Orquesta Alabanza, el tema es de mi autoría, una salsa chévere con salsa cristiana”.

Joel nos reafirma “Mi camino es largo, pero yo llego como Joel Uriola, yo soy el que soy, soy el mejor”.

Publicado en: 2019, Artistas, Latino America, Septiembre

Vicentico Valdés «La voz elástica» del Bolero en Cuba y el Caribe

6 marzo, 2023 by Augusto Felibertt

“Los aretes que le faltan a la luna los tengo guardados para hacerte un collar”.

Vicente Valdés nació en la barriada de Cayo Hueso, La Habana, el 10 de enero de 1921. Hermano menor de Alfredito Valdés (1908–1988), versátil cantante que actuó con numerosos grupos de sones, conjuntos y orquestas en Cuba hasta que, hacia 1940, se radicó fuera de Cuba fundamentalmente en Nueva York y México donde continuó su carrera artística.

Otros dos hermanos de Vicente, Marcelino y Oscar, se destacaron como percusionistas, y éste último, también como cantante en el grupo Irakere.

Vicente Valdés Una Vez
Vicente Valdés Una Vez

También conocido como «La voz elástica» Vicentico es uno de los más célebres intérpretes del bolero con una gran fuerza interpretativa y dramatización en su ejecución para beneficio de las parejas de enamorados que hasta hoy día disfrutan sus canciones.

Valdés formó parte de » El Septeto Nacional», la orquesta de Cheo Belén Puig, «La Cosmopolita» las orquestas de Noro Morales, Arturo Núñez, la de Tito Puente,

En 1937, recomendado por Alfredo, Vicentico cantó por un corto tiempo con el Segundo Septeto Nacional, agrupación que se había fundado para compartir los múltiples compromisos artísticos que recibía por esa época el renombrado Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro. Integró también el sexteto de sones Jabón Candado.

Vicentico Valdés La voz elástica del Bolero en Cuba
Vicentico Valdés La voz elástica del Bolero en Cuba

Más tarde, sustituyó a Alfredo como cantante en la orquesta de Cheo Belén Puig, una de las más famosas agrupaciones cubanas del formato charanga. Con posterioridad, integró la orquesta Cosmopolita, de formato jazz band, dirigida por Vicente Viana y luego por el pianista y compositor Humberto Suárez. Formó parte, con Marcelino Guerra Rapindey y Cristóbal Dobal, entre otros, del sexteto Los Leones.

A mediados de la década de 1940, ante la difícil situación económica que vivía Cuba tras la II Guerra Mundial, Vicentico, al igual que otros muchos artistas cubanos de la época, marchó a México para explorar nuevos horizontes para su trabajo en la música.

En la capital mexicana actuó con el conjunto Tropical de Humberto Cané, y las orquestas de Arturo Núñez, Rafael de Paz y Chucho Rodríguez, con las que más tarde grabó Benny Moré. Por esos años recibió sus primeras ovaciones en el escenario del Follies.

En México, entre 1946 y 1947, realizó para la firma Peerless grabaciones discográficas, respaldado por las orquestas del mexicano Rafael de Paz y el cubano Absalón Pérez. El repertorio escogido para estos discos estaba integrado casi en su totalidad por guarachas, afros y sones montunos, que había popularizado en Cuba Orlando Guerra Cascarita con la Orquesta Casino de la Playa.

Vicente Valdés
Vicente Valdés

Vicentico fue contratado como cantante de la agrupación musical del pianista boricua Noro Morales en Nueva York a finales de 1947. En esa ciudad hizo en el Teatro Hispano una exitosa temporada que, al decir de las crónicas de la época, lo “consagró en el gusto de la comunidad latina”. También se presentó en los teatros Million Dollars, Park Plaza y Puerto Rico.

En 1948 ingresó como cantante, junto con su hermano Alfredo, en la orquesta de Tito Puente. Con Puente grabó sus primeros boleros (entre ellos «Quiéreme y verás», de José Antonio Méndez) para la firma Seeco. Hasta ese momento había sido utilizado fundamentalmente como intérprete de números movidos. Con Tito Puente realizó numerosas grabaciones a lo largo de su carrera.

En 1953 la casa discográfica Seeco propició la realización de un grupo de grabaciones con la Sonora Matancera, las cuales tuvieron gran repercusión en Cuba, donde apenas era conocido, y en otros países caribeños. Entre las piezas grabadas en La Habana en noviembre de ese año aparecen dos boleros («Una aventura», de Elisa Chiquitica Méndez y «Decídete mi amor», de José Antonio Méndez), género en el cual consiguió los mayores triunfos de su carrera.

A partir de entonces, en Nueva York, con grandes orquestas de estudio que dirigieron René Hernández, Joe Cain, y más tarde Charlie y Eddie Palmieri, realizó nuevas grabaciones que se distribuyeron con celeridad por toda América Latina.

Componían su repertorio de esta etapa (inicios de la década de 1960) boleros y canciones de autores de diferentes tendencias y estilos; los cubanos René Touzet, Javier Vázquez, José Antonio Méndez, Piloto y Vera, Pepé Delgado, Juan Pablo Miranda, Marta Valdés y los hermanos Rigual; los boricuas Silvia Rexach, Myrta Silva y Rafael Hernández; los dominicanos Rafael Solano y Manuel Troncoso; y los mexicanos Manuel Prado, Luis Demetrio y Armando Manzanero.

Vicente Valdés y La Oquesta de Bobby Valentin
Vicente Valdés y La Oquesta de Bobby Valentin

La Sonora Matancera entre otras no menos importantes. También destacó en otros géneros como el Mambo, el Guaguancó, el Son y la Guaracha.

Fue un cantante excepcional con un estilo particular que marcó pauta e igualmente difundió a los mejores compositores latinoamericanos del bolero, en particular a los del Feeling cubano de los que fue un valiosísimo promotor a nivel internacional. Su trayectoria como solista fue impecable.

Murió en un hospital neoyorquino la mañana del veintiseis de junio de 1995, según, debido a un ataque cardíaco.

Sonora Matancera

Sigue Leyendo:  La Sonora Matancera congregación musical de larga trayectoria y su calidad sonora, es una de las más populares en la isla caribeña “Cuba”

Publicado en: 2023, Latino America, Marzo

Joe Arroyo fue un excelente cantante y compositor colombiano de música salsa y tropical

29 noviembre, 2022 by Augusto Felibertt

Un 1ro de noviembre del año 1955 en Cartagena de Indias nació Álvaro José Arroyo González, mejor conocido como “Joe Arroyo”.

Fue un excelente cantante y compositor colombiano de música salsa y tropical, considerado como uno de los más grandes intérpretes de música de su país.

Sus canciones fueron éxito a nivel nacional e internacional, ganó múltiples discos de Oro a lo largo de su carrera, entre ellos, 18 Congos de Oro y  Súper Congos ganados en el festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla.​

Entre sus canciones más relevantes destacan «La rebelión», «Tania», «Mary», «En Barranquilla me quedo», «El Ausente», «Tumbatecho», «Centurión de la Noche», «Manyoma», «La noche», «La rumbera», «La guarapera», «El trato»,«Con Gusto y Ganas»,entre otras.

En noviembre de 2011, Arroyo ganó el premio Grammy Latino como mejor cantante/compositor en la ceremonia de los Grammy Latinos 2011.

Nacido y criado en el barrio Nariño de Cartagena, Arroyo comenzó su carrera a muy temprana edad, cuando desde los ocho años cantaba en bares y burdeles de Tesca, zona de tolerancia de su ciudad natal.

Joe Arroyo fue un excelente cantante y compositor colombiano de música salsa y tropical
Joe Arroyo fue un excelente cantante y compositor colombiano de música salsa y tropical

En sus inicios cantó con agrupaciones como Los Caporales del Magdalena, Manuel Villanueva y su Orquesta y el Supercombo Los Diamantes (las dos últimas en 1970); en 1971 grabó con La Protesta.

Para mirar bien atrás, empezó con la canción «Manyoma», que es de Fruko, pero que tiene mis arreglos. Allí nació ese golpe, pero en realidad se hizo fuerte cuando yo llevaba cuatro años con mi banda. Es un sonido que tiene soka, salsa, sonidos africanos, cumbia, brisa del mar y un 50 % que nace de mí pero que no tengo ni puta idea qué es.

Joe Arroyo comentando los orígenes del joesón.

En 1973 tiene su gran oportunidad cuando firma para Discos Fuentes después de que en el parque Suri Salcedo, en Barranquilla, al productor, autor y director artístico de Discos Fuentes Isaac Villanueva le llamó la atención un «pelao» que cantaba con la onda de la cubana Celia Cruz. El locutor Mike Char se lo había recomendado a Fruko y le dijo que podía verlo en acción en la caseta El Escorpión, en el balneario Pradomar (Atlántico), como voz de la orquesta de planta, La Protesta.

El domingo Villanueva estaba en el lugar. Y le causó más impacto. Habló con Leandro Boiga, director de La Protesta, y obtuvo permiso para llevarlo a ensayar días después a Medellín. Así se vinculó Joe Arroyo a la agrupación de Fruko y sus Tesos, orquesta con la que alcanzó gran fama y con la que grabó ininterrumpidamente hasta 1981.

Entre 1974 y 1975 actuó con Los Líderes (Los barcos en la bahía), entre 1976 y 1981 con The Latin Brothers (La guarapera), en 1976 con Los Bestiales, en 1978 con Pacho Galán (Volvió Juanita) y con La Sonora Guantanamera, y en 1980 con Los Titanes.13​ También hizo coros en otros grupos como Piano Negro, Afro Son, Los Rivales, Los Bestiales, Wanda Kenya, los Hermanos Zuleta, el Binomio de Oro, Juan Piña, Mario Gareña, Gabriel «Rumba» Romero, Claudia Osuna, Claudia de Colombia, Oscar Golden, Yolandita y los Carrangueros, entre otros.

En 1981 fundó su propia orquesta, La Verdad, con la que se dedicó a mezclar diversas influencias musicales, fundamentalmente la salsa con la música costeña (cumbia, porro, chandé, entre otros) y con diversos ritmos del Caribe (socca, reggae) hasta crear su propio ritmo, el «joesón».

Joe Arroyo
Joe Arroyo

Algunos de los éxitos grabados con La Verdad son clásicos de la música costeña que le valieron muchos premios y ser considerado el Rey del Carnaval de Barranquilla, del que ganó 10 Congos de Oro y un Supercongo de Oro (creado especialmente para él) en el Festival de Orquestas.

Uno de sus mayores éxitos fue «La Rebelión» (1986), canción que narra la historia de un matrimonio africano, esclavos de un español, en la Cartagena de Indias del siglo XVII.

El solo de piano, ejecutado por Chelito De Castro, y los soneos de Arroyo hicieron de «La Rebelión» un éxito inmediato que aún se baila en las fiestas y discotecas del continente.

En México sucede el mismo fenómeno desde que se publicó por primera vez el tema en el LP «Tequendama de Oro Volumen 7» de Discos Peerless en 1987 y su LP «Joe Arroyo y su Orquesta La Verdad, Grandes éxitos», aún a la fecha el tema es muy popular en el movimiento sonidero.

Otras de las canciones más exitosas de Joe Arroyo fueron «El Caminante», «Confundido», «Manyoma», «Tania» (dedicada a su hija) y «El Ausente», todas grabadas con Fruko.

Álvaro José Arroyo González
Álvaro José Arroyo González

El álbum «Fuego en mi mente» (1988) contiene canciones con influencias de la música africana y de la salsa contemporánea. Con «La guerra de los callados» (1990), realizó su primera gira española. En 1993 editó «Fuego» y volvió a tocar en España.

Joe Arroyo grabó con las casas disqueras Discos Tropical (1970-1971), Discos Fuentes (1973-1990) y Discos Sony (1991-2002). Luego de una temporada de 11 años en Discos Sony, regresó a Discos Fuentes de Medellín en 2003, donde grabó sus últimos trabajos: «Se armó la moña en carnaval» (2004), «Mosaico de trabalenguas» (2006) y «El Super Joe» (2007).

Joe Arroyo es uno de los cinco colombianos que han aparecido en la portada de la revista Rolling Stone

Desde principios de los años 1980, Joe Arroyo sufrió múltiples quebrantos de salud que le impidieron realizar giras de conciertos y por los cuales varias veces fue dado por muerto.

El 7 de septiembre de 1983 fue dado por muerto tras sufrir una tiroides retrospectiva que lo mantuvo alejado de los escenarios.​ En 2000, estuvo a punto de morir en Barcelona a causa de un coma diabético y una neumonía.9​

Su historia médica registró una isquemia, problemas renales, motrices y dificultad para cantar. Incluso en algunos conciertos debió ser ayudado a subir a la tarima debido a estados de debilidad y desorientación.

En 1997 pese a sus problemas de salud hizo una aparición especial en la telenovela Perro amor.

La salud del cantante cartagenero se vio afectada el 26 de abril de 2011 y permaneció internado desde fines de junio de 2011 en la clínica La Asunción de Barranquilla en cuidados intensivos por un cuadro clínico de crisis hipertensiva, cardiopatía isquémica y diabetes mellitus con descompensación simple.

Estuvo conectado a un respirador artificial, se le practicó diálisis y se le realizó una traqueotomía. Su estado dio lugar a que en las redes sociales lo dieran por muerto, lo cual era desmentido tanto por sus familiares como por la institución hospitalaria.

Todo lo anterior se desarrolló en medio de una polémica entre la familia anterior del cantante (su exesposa Mary Luz Alonso y sus hijos) y sus amigos, que consideraban que Joe estaba siendo explotado por su esposa Jacqueline Ramón y por su representante musical, quienes manifiestaban que Joe Arroyo no padecía quebrantos importantes de salud y anunciaban su pronto regreso a los escenarios.

Murió el 26 de julio de 2011, a las 7:45 (UTC -5), en la clínica La Asunción de Barranquilla a causa de un paro cardiorrespiratorio, producto de una falla multiorgánica (tensión alta, infecciones, problemas renales) que lo había mantenido en cuidados intensivos desde el lunes 27 de junio del mismo año.

Fue sepultado el 27 de julio de 2011 en el cementerio Jardines de la Eternidad de Puerto Colombia.

El 19 de octubre de 2011, su cadáver fue trasladado a un área especial para personajes ilustres en el cementerio Jardines de la Eternidad.

El 17 de diciembre de 2011, la Alcaldía de Barranquilla inauguró una estatua de Joe Arroyo en el parque de los Músicos.

Arroyo había firmado con Cenpro TV la realización de una miniserie sobre su vida, una vez finalizase Alejo, la búsqueda del amor de Caracol Televisión, pero en 2000 Cenpro TV quebró tras la crisis de la TV pública en Colombia.

Entre junio y diciembre de 2011 el canal RCN transmitió una telenovela basada en la vida del cantante llamada El Joe «La Leyenda». Lamentablemente el cantante falleció durante la transmisión la serie.

Después de su fallecimiento, Jacqueline Ramón y Mary Luz Alonso (dos exesposas de Arroyo) decidieron construir dos museos respectivamente. El museo de Jacqueline exhibirá varios artículos destacados durante su trayectoria musical como los 18 Congos de Oro ganados en el Carnaval de Barranquilla.

Álvaro José Arroyo
Álvaro José Arroyo

En un futuro se espera trasladar el museo a un lugar más apropiado, una vez obtenido el visto bueno del Ministerio de Cultura.

En el lugar también se exhibirá una estatua de cera diseñada por un escultor estadounidense.

El otro museo, ubicado en la casa de Mary Luz Alonso Llanos y sus hijas Eykol y Nayalibe Arroyo, también presentará artículos, fotos y otros Congos de Oro, además de una estatua.

En julio de 2011, la alcaldía de Barranquilla decidió llamar a una de las estaciones del sistema de transporte masivo de la ciudad, Transmetro, «Estación de Retorno Joe Arroyo», en tributo al legado musical del cantante. Según el entonces Gerente de Transmetro, Manuel Fernández Ariza, la estación Joe Arroyo es la más importante del sistema integrado de transporte.

El 1. º De marzo de 2012, un científico colombiano descubrió una especie nueva de abeja en la Costa Caribe colombiana que fue denominada en honor del cantante, la Geotrigona Joearroyoi.

El mismo día de la muerte de Joe Arroyo, el cantante Checo Acosta compuso «Adiós Centurión» mientras hacía un viaje desde Medellín con rumbo a Barranquilla.

El vídeo y la canción fueron lanzados meses después. Otra canción con la que se le rindió homenaje fue titulada El Rey Del Carnaval, que contó con la participación de Juan Carlos Coronel, Petrona Martínez, el mismo Checo Acosta, el pianista y también cantante Chelito de Castro, Ricardo El Pin Ojeda, quien fue timbalero de la orquesta La Verdad y también con Eykol Tato Arroyo hija del Maestro. Esta canción fue incluida en el álbum conmemorativo que hizo la Cervecería Águila.

Joe Arroyo

Sigue Leyendo: 22 de noviembre Día Internacional del Músico

Publicado en: Latino America

Israel Kantor fue un excelente bajista, arreglista y compositor que logró gran popularidad en Cuba por su técnica vocal y original estilo al “Sonear”

31 agosto, 2022 by Augusto Felibertt

Su nombre verdadero fue Wilfredo Israel Sardiñas Domínguez.

Nació el 16 de octubre de 1949 en Alturas de Canasí, un pueblo al oeste de Cuba entre La Habana y Matanzas, y sus padres le inscribieron un par de años después en Bacuranao (con fecha de nacimiento 16 de octubre de 1954).  Bajista, arreglista y compositor, logró gran popularidad en Cuba por su técnica y original estilo al “sonear”.

Aunque no fue muy publicitado ni aclamado en su condición de sonero, logró hacerse un buen nombre en el exilio.

Su madre tocaba el tres y siete de sus nueve hermanos integraban un conjunto con guitarra, tres y laúd; lo mismo tocaba sones que punto guajiro.

Usaban como bajo una caja llamada marímbula, consistente en un cajón con cuatro flejes para sacar el sonido de bajo.  Empezó a cantar con sus hermanos a la edad de ocho años.

Después se fue para La Habana a estudiar en el Conservatorio de Guanabacoa, donde se inicia en la trova sonera.

SE HACE PROFESIONAL

Israel Sardiñas improvisaba en los soneos con una facilidad asombrosa, y no es precisamente lo que llamarían un intérprete “de oído”, o empírico.

De hecho, tocaba el bajo antes de cantar, y fue precisamente su condición de bajista y arreglista la que hizo que Meme Solís lo descubriera en 1975 y se lo llevara, a él y a su grupo, a trabajar en los shows que entonces dirigía en centros turísticos de las playas del este de La Habana.

“Una noche, en el bailable que hacían en el Hotel Atlántico, de Santa María del Mar, Israel tomó el micrófono, creo que porque había faltado el cantante del grupo”, recuerda ahora Meme Solís.  “Lo vi y le dije: ‘¡Pero qué bien tú cantas!’ Cuando monté otro espectáculo le puse dos números a él, y a partir de ahí la gente empezó a seguirlo”.

“Me puse a estudiar a Carlos Embale, a Miguelito Cuní, a Raúl Planas, a Roberto Faz y a Beny Moré”, expresaba, refiriéndose a la época en que dejó de tocar el bajo para dedicarse a cantar.  “Ahí está todo lo que es la música cubana: guaracha, son, rumba. Lo que yo hacía era oírlos y pasarlos al pentagrama para entender bien cómo movía la voz.

El que más me gustaba era Raúl Planas; era el que más rubateaba, el que más rompía la síncopa.

Cuní tenía buen timbre, pero siempre en tiempo. Planas tenía un timbre más grave, y el del sonero debe ser metálico”.

Ese fue el comienzo de su carrera profesional que en Cuba lo llevaría a los grupos Ireson, Neoson, Los Yakos y Los Reyes 73.  En 1979, se unió a la agrupación cubana Los Van Van, fundada y dirigida por el bajista y compositor Juan Formell (Juan Clímaco Formell Cortina nació el 2 de agosto de 1942 en La Habana, Cuba).  Como vocalista de la famosa agrupación, Israel se hizo popular en Cuba por su técnica para vocalizar y por su estilo de “sonear”, lo que despertó un gran interés en los medios musicales, especialmente, dentro de la música popular.  Con la Orquesta Los Van Van participó en la grabación de los álbumes “Juan Formell y Los Van Van” de 1981 y “El Baile Del Buey Cansa’o” de 1982, ambos en el sello Egrem de Cuba.  Fue con esta agrupación que el artista se hizo conocer, y dejó su sello en la interpretación de la canción “Seis Semanas”.

Ya desde esta época comienza a hacer arreglos musicales.
Tras varias giras internacionales con Los Van Van decidió abandonarlos en México en 1983, en busca de una mayor libertad y posibilidades para su carrera.

Un mes más tarde ya estaba en Miami tras haber cruzado la frontera.  “Quería irme para el Grupo Afrocuba, pero la burocracia no me dejaba”, expresó en alguna ocasión. “Van Van es muy bueno, pero Afrocuba venía con una fuerza muy grande. Yo escribía también, hice arreglos, tenía otras ideas, y Afrocuba me venía mejor, porque era más jazzeado”.  En una entrevista para una agencia de noticias años atrás, dijo: “Tuve una gran escuela antes de estar con Los Van Van. Después de viajar mucho con ellos, tenía mucha ansiedad por conocer el mundo y en la tercera ocasión que estuvimos en México, decidí no regresar a Cuba”.

EL ÉXITO EN EL EXILIO

Al llegar a Nueva York en abril de 1984 era todavía Israel Sardiñas, pero cuando Johny Pacheco, el legendario director de la Fania All Stars, lo llevó a una fiesta de aniversario de la agrupación en el Cheetah dos meses después, el fenecido “cantante de los cantantes”, Héctor Lavoe, lo oyó improvisar y paró la orquesta: “Yo quiero bautizarlo ahora mismo como Israel Cantor”, dijo Lavoe.  Lo único que faltaba era cambiar la c por la k, pasar dos meses con la banda de Lavoe, y en octubre crear la suya, que llamó La Verdad.

Así en 1984, publicó el álbum “Israel La Verdad” con la producción de Larry Harlow, en el sello Bacán Records, Inc. Todos los números fueron escritos y compuestos por Israel Kantor.

Como su nombre lo indica La Verdad era una constelación de excelentes músicos: Sonny Bravo en el piano, Salvador “Sal” Cuevas en el bajo, Tony Barrero y Pedro “Pouchi” Boulong en las trompetas, Barry Rogers en el trombón, Mario Rivera en el Saxofón, Karen Joseph en la flauta, Frankie Malabé en las congas y Nicolás “Nicky” Marrero en el bongó entre otros.  Justo Betancourt y Adalberto Santiago colaboraron en los coros, con Justo hace un tema a dúo: “Rumberos De Nueva York”.  Otros números del álbum que merecen atención son: “La Verdad”, “Tu Lindo Pasado”, “María Antonia” y “A Mis Idolos”.
Ese mismo año es invitado a cantar en el álbum de Ñico Rojas y su Orquesta titulado “Paso La Vida Pensando: ‘En Tí’”, en el sello Kanayón Records, tres temas: “Juan Ramón (El Chichón)”, que fuera popularizado por José “Cheo” Feliciano cuando hacía parte de la agrupación de Joe Cuba, “Por Encima Del Nivel”, que contó con los arreglos y el piano de Luis Quevedo, en el que realiza un soberbio solo de piano, y en “Lo Voy A Matar”, composición de Tony Pabón y arreglos del maestro Kenny Gómez.

En 1986, es el vocalista líder de la agrupación Salsa Latina en el álbum “¡De Aquí. . . Pa’ Lante!”, en el sello Coa Records, que contó con la producción de Isidro Infante y el propio Israel Kantor y en el cual compone la mitad de los ocho temas que conforman el disco.  Se destacan los números: “En Honor A La Verdad”, “Se Acabó El Material”, “Saca Aserrín, Mete Madera”, “A La Mitad Del camino” y “El Palo De China” (Composición de Raúl Marrero).
Por temporadas dejó de vivir en Miami para probar suerte en Puerto Rico, México e Italia hasta que en 1996 se estableció definitivamente en Miami.  Realizó actuaciones en diversos escenarios del ambiente musical: inauguró el Club Mamá Rumba en la capital mexicana, hizo arreglos para la orquesta del programa Sábado Gigante del canal 23 de Miami, participó en una Cuban Jam Session en el Lincoln Center, de Nueva York, entre otras.

Durante más de dos décadas Kantor fue protagonista de importantes proyectos musicales tanto en Latinoamérica como en Europa.  Grabó ocho álbumes en solitario y seis como invitado con orquestas como las de Johnny Pacheco y Juan Pablo Torres.  Entre sus trabajos discográficos se destacan “Un Señor Kantor” para el sello discográfico BMG; un disco homenaje a Los Van Van para Sony Music y “Llegó La Música Cubana”, álbum que lo llevó de gira por Europa.

En el 2003 colabora en el trabajo como solista del arreglista y compositor Jesús “El Niño” Pérez con la Orquesta Sensación (no confundirla con la antigua agrupación del cubano Abelardo barroso) titulado “Cuba y Puerto Rico Son De Un Pájaro Las Dos Alas”, en el que la voz de Israel Kantor sobresale sobre las de los otros dos cantantes: Danny Rojo y Rogelio Rente, además de demostrar sus habilidades para improvisar en el soneo, en el número “Pa’ Puerto Rico” (que Jesús “El Niño” Pérez compusiera para el álbum, “La Amistad” de Johnny Polanco).

Su último gran trabajo, en el 2003, fue un tributo a Benny Moré su permanente inspiración artística– titulado “To ‘El Bárbaro Del Ritmo’”, grabación realizada en vivo, con la orquesta Tropicana All Stars, producido por Regu Records, del empresario Recaredo Gutiérrez.

La orquesta, integrada por 22 músicos, en su mayoría cubanos radicados en Miami, en cabeza de Israel Kantor obtuvo una nominación a los premios Grammy Latinos, en la categoría de música tradicional en el 2004, y otras dos nominaciones al Grammy angloamericano.

El proyecto que consistió en un espectáculo en vivo, grabado en DVD y siete álbumes los Llevó a compartir escenario con legendarias figuras como Paquito D’Rivera, Marco Antonio Muñiz y Generoso “El Tojo” Jiménez, entre otras glorias.
La orquesta Tropicana All Stars, estaba conformada por un número importantes de extraordinarios músicos, todos de renombre y con una altísima calidad: Paquito Echevarría en el piano, músico cubano que ha colaborado para un número importantes de cantantes como Gloria Estefan, Rey Ruiz entre otros; el venezolano Ramses Colón en el bajo, un músico virtuoso y deseado en cualquier banda, Adalberto “Trompetica” Lara en la primera trompeta, poseedor de una técnica muy cubana a la hora de tocar y de improvisar, ha sido músico de Irakere, Súper Cuban All Stars, NG La Banda entre otras; Kiwzo Fumero en la segunda trompeta, proviene del conservatorio “Alejandro García Caturla” de Cuba, desde sus comienzos expresó su gran interés en el instrumento al cual ha dedicado parte de su vida, domina las notas agudas con maestría por lo cual ha sido reconocido por grandes maestros del género; Lenny Timor en la tercera trompeta, participó con Los Sobrinos Del Juez por espacio de 14 años; Mario Del Monte en la cuarta trompeta, ha sido miembro de prestigiosas orquestas como la de Roberto Faz, Pacho Alonso, Tito Gómez entre otras; Alfredo Salvador en el saxo barítono, ha estado presente en grabaciones para Celia Cruz, Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval; José “Pepe” Vera en el saxo tenor, su curriculum incluye grabaciones con la Orquesta Tropicana, Benny Moré, entre otras, Manuel Valera en el saxo alto; Juan Carlos Ledón en el saxo tenor, tuvo participación con Orquestas Cubanas, Roberto Torres, Willy Chirino, Andy Montañéz, entre otras; Bayron Ramos en el trombón, ha sido músico de la banda de Albita Rodríguez y Fania All Stars; Braily Ramos en el trombón, ha grabado con Gloria Estefan y Miami Sound Machine, Alejandro Sanz y otros; Leonardo Timor Sr. en el trombón; Leonardo García en le timbal, ha acompañado a Luis Enrique, José Luis Rodríguez “El Puma”, Alexandre Pires, entre otros; Michael Gerald en la percusión; Edwin Bonilla en las congas, uno de los mejores percusionistas actuales que no necesita mayor presentación, Juanito Márquez en los arreglos, producción y dirección musical; Germán Piferrer es el director musical y arreglista, y como invitados muy especiales Juan Pablo Torres, Roberto Torres, Generoso “Tojo” Jiménez, Carlos “Patato” Valdéz, Alfredo “Chocolate” Armenteros  y Cándido Camero.

La responsabilidad vocal recayó sobre Israel Kantor, quien se perfilaba como uno de los cantantes cubanos contemporáneos de mayor proyección internacional.  Su voz se escucha en los doce temas que integraron el primer volumen musical: “Santa Isabel De Las Lajas”, “Oh! Vida”, “Maracaibo Oriental”, “Fiebre De Ti”, “Mata Siguaraya”, “Amor Fugaz”, “Bonito y Sabroso”, “Camarera Del Amor”, “Mucho Corazón”, “Yiri Yiri Bon”, “Perdón” y “Francisco Guayabal”, la carátula fue realizada por el pintor cubano Andrés Puig.

El amor de Kantor por su tierra convirtió su carrera en un constante homenaje a la música cubana.

“Con el tiempo, uno asimila el crecer lejos de tu tierra, el no poder volver para seguir conectado a tus raíces, pero el tiempo cura las heridas”, dijo poco tiempo atrás.

“La inspiración es como un manantial”, decía Kantor, en referencia a las improvisaciones que hacía como cantante sonero.  “Nace del corazón; constantemente te están fluyendo ideas. Por eso un sonero siempre canta diferente una misma canción.

La música cubana es la continuidad de lo que genere el cantante: aunque lo primero son las condiciones vocales, lo que hay que tener es, sobre todo, la clave; saber ir jugando con el fraseo para no ir en contra de la clave”.

Aseguraba Kantor, “Se puede adiestrar un vocalista para convertirlo en sonero, pero si su relación con el género no es natural, de corazón, siempre va a terminar dando clichés en las inspiraciones”.
No le faltaban ofertas de trabajo, a pesar de que se le escuchaba muy poco en la radio de Miami.  Cuando no estaba presentándose con la Tropicana All Stars lo hacía con su grupo Havana Son –violín, flauta, piano, bajo, timbal y conga, en presentaciones en diferentes escenarios tanto de los Estados Unidos como internacionales: en el Hotel Tropicana, de Las Vegas; el Lincoln Center de Nueva York (en el 2003); en la Casa Cuba de Ponce, en Puerto Rico, y en giras por las ciudades de Nicaragua, Lisboa, Oporto y Vigo, de Portugal y España, donde compartió con otras estrellas cubanas exiliadas como Willy Chirino y Albita Rodríguez.

Israel Kantor falleció el sábado 1º de julio de 2006 a las 11:00 de la noche en su residencia al suroeste de Miami, víctima de un cáncer, a los 57 años de edad.  El artista, que padecía desde hacía algún tiempo problemas hepáticos ya había sido intervenido en 2001 de cáncer de colon.  Le sobreviven su esposa Rosalía Pérez, tíos y primos.  Su cuerpo fue velado el miércoles 5 de julio en la Funeraria Caballero Rivero, 3344 SW 8 Street, en Miami, y sepultado al día siguiente en el Cementerio Woodland Park, situado en 3260 SW 8 Street, en Miami.

“Siempre trabajó como si fuera el primer día’”, relató su esposa Rosalìa al recordar el entusiasmo musical del artista.  “Nunca estaba satisfecho. Tenía un hambre grande de tocar, de cantar y de entregarle a la gente todo lo que tenía”.

REACCIONES POR SU MUERTE

 “Israel se hizo en Los Van Van. Tuvo una etapa muy brillante”, señaló Juan Formell, fundador de Los Van Van, ayer desde La Habana a El Nuevo Herald. “Está entre los cantantes más importantes con los que he trabajado. Para nosotros es una pena la pérdida de Israel”.

“Fue una de las voces más representativas de la música cubana de los últimos años”, dijo Adolfo Fernández, amigo personal y publicista de Kantor.  A su juicio, con la muerte del famoso sonero desaparece “una personalidad única y una manera de cantar irrepetible”. “El color de voz de Kantor era único”, destacó.

“Ha muerto uno de los mejores soneros que ha dado Cuba, y uno de los soneros auténticos, de los cuales no quedan muchos. Tenía una voz privilegiada, un ritmo y un sabor muy auténticos”, anotó la cantante Albita Rodríguez tras conocer la noticia de su deceso.

Fuente: herencialatina.com

Publicado en: Latino America

José Madera Timbal de Machito y sus afrocubanos, Tito Puente, Mambo Legends Orchestra y Fania Record Co.

11 enero, 2021 by Augusto Felibertt

El músico, arreglista y compositor que aún ha encontrado el tiempo para grabar y escribir música para algunas de las bandas más influyentes que existen.

José Madera, Timbal de Machito y sus afrocubanos, Tito Puente y Fania All-Stars
José Madera, nace un 30 de Septiembre

Uno podría pensar que trabajar para la famosa banda de Tito Puente puede mantenerte lo suficientemente ocupado a un percusionista.

Pero el músico, arreglista y compositor José Madera había encontrado tiempo para grabar y escribir música para algunas de las bandas más influyentes del mundo.

Antes de unirse a Tito Puente hace más de 35 años, Madera tocó durante cuatro años con la famosa Orquesta de Machito y grabó con muchos artistas de R & B (incluídos James Brown, Diana Ross, David Sanborn y Aztec Two – Step).

José director musical de Mambo Legends Orchestra

Como arreglista de Fania Records, participó en varios éxitos comerciales, y a través de los años ha compuesto música para Fania All-Stars, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Willie Colón y Celia Cruz.

Como arreglista de Fania Records, participó en varios éxitos comerciales, y a través de los años ha compuesto música para Fania All-Stars, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Willie Colón y Celia Cruz
José director musical de Mambo Legends Orchestra

A pesar de llevar grabados unos 75 álbumes en 20 años, así como numerosos jingles de radio y bandas sonoras de películas, Madera todavía tenía tiempo para su otra carrera: durante 15 años trabajó como profesor y director en una escuela secundaria de artes escénicas con fondos privados, en la ciudad de Nueva York.

José ha escrito muchos arreglos para incontables artistas comerciales latinos y también ha grabado o trabajado con muchos de ellos.

Algunos de ellos incluyen: Larry Harlow, Johnny Pacheco, Chico O’Farill, la Orquesta de Jazz Afrocubana del Lincoln Center, Celia Cruz, Tito Rodríguez, Fania All-Stars, Willie Colón, Joe Farrell, Machito, Graciela, Mario Bauzá, Willie Rosario, Earl Klughand, Eddie Palmieri, por nombrar tan sólo algunos. José también trabajó y grabó con muchos artistas de pop, R & B y jazz.

Algunos de ellos incluyen a Diana Ross, James Brown, Dizzy Gillespie, Paquito D’Rivera, George Benson y Lionel Hampton, entre otros.

José ha participado en más de 250 grabaciones. Ha trabajado en varias bandas sonoras de programas de televisión, incluidos Los Simpson, y varias bandas sonoras cinematográficas, incluyendo The Mambo Kings Play Songs of Love, donde fue arreglista musical y director de orquesta para el segmento de la película de Tito Puente.

José también enseñó el arte de tocar instrumentos de percusión latina en BOYS HARBOR en la ciudad de Nueva York durante 28 años.

José ha hecho y continúa haciendo clínics musicales en todo el país en varias escuelas.

Fue el director musical de Los Latin Giants of Jazz de 2001 al 2009.

José continúa su dirección musical con Mambo Legends Orchestra, una banda compuesta por ex- miembros de la Orquesta Tito Puente, que se dedica a la ejecución de nuevos y creativos Latin y Latin Jazz conceptos, así como parte de la música de Machito, Tito Rodríguez y Tito Puente.

Fue el director musical de los Latin Giants of Jazz de 2001 a 2009.

José ha participado en más de 250 grabaciones

José personalmente ha recreado y reorganizado gran parte de la música que las bandas presentaron durante el apogeo del mambo en el Palladium Ballroom en la ciudad de Nueva York, que muchos críticos consideran que fue la “Era más grande y más innovadora” en la historia de la música latina.

El padre de Madera, José “Pin” Madera, saxofonista, fue uno de los miembros originales de los Afrocubans de Machito.

El joven José recibió la influencia del baterista de Machito (“el mejor baterista de Big Band latino que haya escuchado”). Más tarde fue influenciado por José Mangual y el mismo Tito Puente.

El padre de Madera, José “Pin” Madera, saxofonista, fue uno de los miembros originales de los Afrocubans de Machito
José Madera fue influenciado por José Mangual Padre y el mismo Tito Puente

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Publicado en: Artistas

Música latina en Manhattan por Jon Horn

21 diciembre, 2025 by International Salsa Magazine presenta

En el año posterior al fin de la gran guerra, un huracán aterrador azotó la isla, y en el pueblo de Santa Bárbara de la Loma la iglesia católica quedó destruida, pero el modesto recinto de la Señora —devota de las siete potencias e hija dotada de Yemayá, espíritu de los mares— resultó ileso tras la tormenta. La gente de Santa Bárbara no se sorprendió. Llamaban a la Señora «La Poderosa», pues podía curar a los enfermos mejor que los médicos, deshacer y lanzar hechizos —pero solo para el bien— y ver más allá del aquí y el ahora. Los creyentes de la religión natural acudían semanalmente al patio amurallado detrás de su pulcro bohío de dos habitaciones para alabar a los poderosos espíritus que podrían poseerlos mientras bailaban y cantaban al ritmo del inspirado tamboreo de los tumbadores.

En la siguiente luna llena, la Señora convocó a su gente a una ceremonia especial de medianoche. Vestida, como siempre, con una túnica e inmaculado turbante blanco, fumando un largo cigarro y bebiendo de un frasco de ron, dijo a la asamblea que el Odio estaba trabajando duro en todas partes, y que pronto llegarían cosas peores que los huracanes o incluso que la guerra recién librada. Ahora todos debían concentrar sus energías de oración y enviar bondad en forma de música a un mundo malvado. Los ritmos nativos de su isla, producto de la potente mezcla de esclavos, colonos e indios, podían unir a personas de todos los tipos y colores. Mientras las manos oscuras golpeaban sobre las pieles tensas un redoble profundo y constante como un trueno distante, la Señora clamó hacia el cielo iluminado por la luna: «¡Que los bebés nacidos del mambo sean portadores de justicia y paz donde no la hay! ¡Ve, mi mambo! ¡Ve ahora y obra tu magia musical en el centro de la ciudad más grande de la nación más fuerte de la tierra!».

Damaso pérez Prado en vivo
El Rey del Mambo Damaso Pérez Prado en vivo

Y el mambo fue y hizo todo esto, y mucho, mucho más…

Cuenta la historia que un salón de baile en el centro de Manhattan estaba muriendo lentamente al final de la era de las Big Bands, justo después de la llamada «Guerra Buena». El tipo que administraba este local musical (tal vez para la Mafia) se quejaba de la falta de clientes ante un astuto promotor de Broadway, quien señaló con un dedo amarillento al quejumbroso y dijo: «¡Oye! ¡Si no te importa que haya spics y niggers [términos despectivos para hispanos y negros] en el local, ¡puedo llenarlo seis noches a la semana!». «¡A estas alturas no me importa si son spics, niggers o marcianitos verdes!». «¡Trato hecho!».

Era la época en que Jackie Robinson «integraba» las ligas mayores de béisbol. El dinero inteligente sabía que el apartheid estadounidense no podría durar para siempre, al menos no abiertamente. ¿Y dónde más soplarían primero y más fuerte los vientos de cambio sino en la Ciudad Imperio, también conocida como Nueva York? Así que el Palladium abrió con una política de mambo candente, se contrataron las mejores bandas afrocubanas y se formaron colas alrededor de la manzana. Harlem y el Spanish Harlem eran ahora bienvenidos en un gran local del centro. Y no solo aparecieron los grupos antes mencionados, sino también «wops» e «yids» [términos despectivos para italianos y judíos], los «mamboniks» que venían de los barrios periféricos. Se corrió la voz, y los inconformistas de la alta sociedad blanca vinieron a echar un vistazo y se quedaron para bailar. Durante las siguientes dos décadas fue el «lugar donde estar», si querías moverte y dejarte llevar por los mejores sonidos latinos.

Alrededor de 1954/55, el mambo alcanzó la cima en la conciencia popular, con temas como “Papa Loves Mambo”, “Mambo Italiano” y “What The Heck is the Mambo?” en las listas de éxitos comerciales. Pérez Prado incluso llevó “Cherry Pink and Apple Blossom White” al número uno. Pero el verdadero mambo, el cha-cha-chá, la guaracha, la charanga y el son permanecieron en el circuito underground, algo de nicho, música de baile étnica para los latinos de Manhattan y los conocedores más cool. Allanado y acosado por las autoridades que no veían con buenos ojos el poder de mezcla racial del mambo, el Palladium perdió su licencia de licores a principios de los años 60 y cerró definitivamente en el 66, justo cuando la ola de la «nueva casta» del Latin Soul y el Boogaloo hacía ruido en las calles difíciles. Y el ritmo continúa…

Los «Mamboniks» eran jóvenes bien parecidos de origen italiano y judío, que habían terminado la secundaria pero no estaban en la universidad, y que pasaban el rato cerca de Dubrow’s en la autopista (the Hiway). Si uno de ellos tenía un coche deportivo abollado o un descapotable viejo pero llamativo, se congregaban alrededor del coche en la acera, con la radio del tablero transmitiendo a todo volumen el programa de mambo de Dick “Ricardo” Sugar por la noche, ensayando pasos de cha-cha-chá con movimiento de cadera, saludando casualmente a tipos elegantes y chicas atractivas con faldas ajustadas; y aunque los tipos no eran realmente delincuentes, a veces se juntaban con futuros felones en el salón de billar y vendían un poco de hierba a los estudiantes de secundaria más modernos… pero la gran emoción para los Mamboniks era el «Latin Kick» (el toque latino), yendo al Palladium al menos una vez a la semana para codearse con boricuas y cubanos y con tipos y chicas elegantes de Harlem, todos vestidos con trajes continentales y vestidos de cóctel, moviéndose al ritmo de los potentes y estridentes ritmos de Tito Puente y Tito Rodríguez, Eddie Palmieri, Joe Cuba, la Orquesta Aragón, el Sexteto La Playa y muchas otras agrupaciones incendiarias que tocaban «en clave».

El resto del tiempo se quedaban fuera de la cafetería, casi bajo el metro elevado de la línea BMT, pasando el rato en la autopista pero sintiendo que eran demasiado modernos para ella; todavía viviendo en casa en Brooklyn solo porque era gratis, pero definitivamente en camino a salir y subir —o al menos así les parecía a los que eran unos años más jóvenes. Yo no conocía realmente a los Mamboniks, pero sabía quiénes eran: uno de ellos acabaría con los delincuentes y cumpliría condena… otro se casaría con su pequeña pareja de cha-cha-chá y entraría en el negocio de los restaurantes… otro se convertiría en músico y traficante, con énfasis en lo de traficante. Solo veía a estos Mamboniks al pasar por Dubrow’s, pero me llamaban (mientras me ignoraban) hacia una ciudad más mágica que la que yo conocía hasta entonces.

Tito Puente interpretando música latina
Tito Puente interpretando »Oye Como Va»

José de la Subway habla de trabajar en las montañas

Hay uno o dos agentes que reservan a todas las bandas, ¡y más vale que no te lleves mal con ellos! Un tipo que conozco de El Barrio, que toca los timbales —no es Puente, pero aún es joven— me metió en este trabajo, sustituyendo al tipo que estaba demasiado arruinado por la droga (duji) para ir a trabajar. Todos nos reunimos en la terminal de autobuses cerca del Hotel Dixie. Se tarda un par de horas en llegar y es puro campo, ¡se huelen los árboles! Están esos grandes hoteles judíos, todos contratan una banda latina para alternar con cualquier banda de pop aburrida que tengan.

Tienes una choza llena de literas para dormir, comes las sobras de las comidas de los niños y no quieren ver tu cara por el lugar hasta la hora del espectáculo. Tal vez te dejan sacar un bote de remos al lago, pero mejor quédate lejos de la piscina hasta que te envíen allí a tocar un set de cóctel. ¡Siempre la llaman «piscina olímpica» aunque tenga cuatro pies de profundidad! Todas estas chicas blancas están ahí en bikini tratando de ponerse tan oscuras como la gente que no quieren en la piscina con ellas. Tocas unos cha-cha-chás junto a la piscina a última hora de la tarde y puedes echarle un ojo a las chicas; algunas son guapas, otras te miran, pero tú llevas gafas de sol y mantienes la cara de piedra. Mantienes el trabajo manteniendo la distancia con la clientela del hotel. Después del último set, todo el mundo va a comer y a pasar el rato en el restaurante chino de Corey en Liberty. Cuando es «Noche de Mambo» en el Raleigh, participas. Y si metes la pata, o cuando termina el contrato, vuelves al autobús Greyhound hacia la ciudad, y no tienes mucho botín que mostrar. Estás pagando tus deudas, ganando experiencia.

Musicalmente, finales de los 50 y principios de los 60 fueron tiempos dinámicos en Nueva York. Monk con Trane en el Five Spot, Ornette Coleman introduciendo la «nueva cosa» o Free Jazz. El R&B estaba en un bache y el Top 40 era realmente malo… pero en Brooklyn y el Bronx, una nueva generación de «Nuyoricans» estaba alcanzando la mayoría de edad, y aunque todavía les gustaban los sonidos afrocubanos, el mambo y el cha-cha-chá pertenecían al pasado (reciente), así que estaban experimentando: la Pachanga del Bronx era una charanga acelerada… los trombones dieron un toque más duro a conjuntos como La Perfecta de Eddie Palmieri… y el «Latin Soul» era el Doowop (una gran influencia en la calle) unido al sentimiento del bolero y el ritmo de bongo/congas.

Joe Cuba supo que había dado con algo cuando su “To Be With You” (un bolero en inglés) se convirtió en un favorito de la calle circa 62/63. El as del conguero cubano Mongo Santamaría tuvo una especie de éxito cruzado con “Watermelon Man”. Y Ray Barretto entró en las listas nacionales con una charanga acelerada que incluía un rap callejero en español superpuesto: “El Watusi”. Los tiempos estaban cambiando en el barrio. Eddie Palmieri con su descarga de ocho minutos en “Azúcar Pa’ Ti” fue un gran avance. Pero a principios de los 70, la recién bautizada «Salsa», promocionada por Fania Records (la Motown latina), prevaleció. Los restos musicales quedan, pero en cuanto al ambiente, ¡»había que estar allí, amigos!».

Esa cosa latina

Los sonidos afrocubanos, y las extensiones y variaciones de esos moldes por parte de sus herederos neoyorquinos, eran los sonidos latinos más candentes y geniales. Los músicos tienen grandes oídos, y siempre hubo una fertilización cruzada entre los géneros aparentemente segregados del latín y el jazz (produciendo eventualmente el Jazz Latino). Entonces, ¿por qué no hay más aficionados al jazz interesados en la rica herencia del «toque español»? Diferentes idiomas, así como estilos divergentes, perpetúan nichos de mercado musicalmente exclusivos incluso hasta hoy. Sin embargo, muchos grandes del jazz estadounidense se sintieron especialmente atraídos por lo latino. Dizzy Gillespie con Chano Pozo creando el Cubop… las sesiones de Charlie Parker con Machito… Cal Tjader con Eddie Palmieri… Estos son algunos de los mejores frutos de los matrimonios entre el Jazz y lo Latino.

¡El tío Jonny al rescate! Si te gustan los ritmos que no te dejan sentarte o quedarte quieto, o amas una gran canción de amor, tengo dos cepas latinas para introducir en tu torrente sanguíneo musical: jams lentas superlativas de anhelo, éxtasis, traición y pérdida en los mejores boleros agridulces… y clásicos de baile de «música caliente» que te harán mover las caderas. No hay nada como esta cosa latina. Pero no confíes en mi palabra. ¡Vayan a comprobarlo por ustedes mismos, hermanos y hermanas!

Joe Bataan cantando música latina
Joe Bataan cantando »Gypsy Woman» hace algunos años atrás

Música Caliente 101

¿Salsa dura? ¿Salsa Brava? ¿Salsa romántica? Esas designaciones de consumidor son pura m***. Para citar al rey Tito Puente, «La salsa es algo que se le pone a la comida». Como marca, la «Salsa» vendió muchas unidades para Fania y otros sellos más pequeños en su apogeo. Pero seguía siendo música con raíces afrocubanas, refinada (o, según los puristas, degradada) por puertorriqueños y nuyoricans. Era una música basada en el ritmo, ajustada al golpe de la clave, donde los tambores africanos podían cantar melodiosamente mientras el piano, los violines y los metales europeos se convertían en instrumentos rítmicos.

A medida que la música se transformaba de La Habana a Nueva York, se volvía más rápida y fuerte (¿cómo no?), pero los ritmos ciertamente no se enfriaron. Cualquiera que sintiera esta música en su cuerpo y alma sabría que esto era música caliente. El tío Jonito va a empezar con una muestra de lo mejor de los grandes días de esta música caliente, desde finales de los 40 hasta los 70.

Orq. Casino de la Playa w/Miguelito Valdes: “Bruca Manigua”
Arsenio Rodriguez Orq.: “Dame un Cachito pa’ Huele”
Machito & his Afro-Cubans: “Tanga”
Chano Pozo: “El Pin-Pin” (nice later version by El Gran Combo)
Los Astros: “Que Lindo Yambu”
Arcano y sus Maravillas: “Rico Melao”
Sonora Matancera w/Celia Cruz: “Caramelos”
Sexteto La Playa: “Jamaiquino”
Randy Carlos: “Smoke” (“Humo”)
Fajardo y sus Estrellas: “Ay! Que Frio” (+ jazzy ’70s cover by Ocho)
Cortijo y su Combo w/Ismael Rivera: “El Negro Bembon”
Orquesta Aragon: “Caimitillo y Maranon”
Cachao y su Ritmo: “Malanga Amarillo”
Chappotin y sus Estrellas w/Miguelito Cuni: “Alto Songo”
Mongo Santamaria: “Afro Blue” “Para Ti”
Mongo Santamaria w/La Lupe: “Canta Bajo”
Tito Puente: “Oye Como Va” “Ran Kan Kan”
Eddie Palmieri & Cal Tjader: “Picadillo”
Tito Rodriguez & Orq.: “Mama Guela” “Ave Maria Morena”
Joe Cuba Sextet w/Cheo Feliciano: “El Raton”

Mon Rivera: “Lluvia con Nieve”
Orquesta Broadway: “Como Camino Maria”
Ray Barretto: “Cocinando”
Pete “Conde” Rodriguez w/Johnny Pacheco Orq.: “Azuquita Mami”
Willie Colon Orq. w/Hector LaVoe: “Abuelita”
Eddie Palmieri w/Charlie Palmieri: “Vamanos pa’l Monte”

Pete El Conde Rodríguez, Tito Puente y Celiz Cruz
Pete El Conde Rodríguez, Tito Puente y Celiz Cruz interpretando »Qué Bueno Baila Usted»

Boleros 101

Los boleros son canciones de amor latinas, y las mejores son iguales a cualquier aria de ópera o balada pop, especialmente las escritas y cantadas desde la década de 1940 hasta los 60. Detrás incluso del bolero más lento hay un redoble rítmico (mantenido por bongoes, congas o toques ligeros de timbales). ¿No soportas la música romántica? El bolero, amigo, no es para ti. América Latina —especialmente Cuba, México y Puerto Rico— dio grandes boleristas en la época de oro, y las melodías que cantaban eran de clase mundial, verdaderos estándares que suenan tan fuertes hoy como ayer. Permíteme compartir algunos de mis boleros favoritos contigo y dirigirte hacia YouTube para escucharlos todos.

Beny More: “Como Fue” “Hoy Como Ayer”
Olga Guillot: “Mienteme” “Tu Me Acostumbraste”
Trio Los Panchos: “Nosotros” “Sabor a Mi” “Los Dos”
Vicentico Valdes: “Tus Ojos” “La Montana”
Tito Rodriguez: “Inolvidable” “En La Soledad”
Los Tres Ases: “Delirio” “Estoy Perdido” “El Reloj”
Cheo Feliciano (w/Joe Cuba sextet): “Como Rien” “Incomparable”
La Lupe w/Tito Puente Orq.: “Que te Pedi”

Santos Colon w/Tito Puente Orq.: “Ay Carino”
Armando Manzanero: “Mia”
Los Tres Diamantes: “La Gloria eres Tu”
Javier Solis: “Si Te Olvides (La Mentira)”
Los Tres Caballeros: “La Barca” “Regalame Esta Noche”
Los Tres Reyes: “No Me Queda Mas”
Pedro Infante: “Contigo en la Distancia” “No Me Platiques Mas”
Jacaranda Castillon: “La Gata Bajo La Lluvia”

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Publicado en: 2026, Artistas, Enero, Musica Latina, Norte America

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