El sábado 25 de abril de 2026, el concierto 49+1: Medio Siglo de Salsa Romántica vistió el Coca Cola Music Hall de salsa en voz de Tony Vega. Gracias a la producción de Alexandra Fuentes y a la alianza promocional con la radio estación Salsoul, el vocalista salsero regresó a Puerto Rico para una noche llena de música, nostalgia y emoción.

Durante la celebración, Tony Vega contó con la dirección musical del virtuoso instrumentista, compositor, cantante y productor independiente, a quien se le conoce en el ambiente salsero como Jota Ruiz, de la dinastía musical Ruiz de Ponce. Jota dirigió a: Savier Díaz en las tumbadoras, Edwin Clemente en el timbal, Jorge Mercado en el bongó, Juan Rivera en el piano, Alexis Pérez en el bajo; el patriarca de la misma dinastía Ruiz a la que pertenece Jota -José (Pucho) Ruíz-, Víctor Ambert en las trompetas; César Ayala y Julio Hernández en los trombones, Fernando Muscolo en los teclados; Hugo Maysonet y Alejandro Villegas en los coros; Jonelys Ruiz, Sairilis Meléndez, Sinaí González, Sofía Acosta, Orlando Rivera y César Jacomino en las cuerdas con Luis Rodríguez en la asistencia general.

Tony Vega celebró la noche dejando claro que su amplia trayectoria ha sido fundamental para la historia de la salsa, principalmente en la vertiente romántica. El público hizo vibrar el Coca Cola Music Hall de San Juan, Puerto Rico durante una noche en la que la fanaticada se escuchaba cantar a grito herido muchos de los éxitos que Tony ha logrado posicionar en las listas de preferencia musical, a través de los años.

El artista de ascendencia puertorriqueña se presentó, detallando diferentes etapas de su brillante carrera. Abrió la noche con ‘Cosquillita’, que representó su lanzamiento profesional de la mano de Raphy Leavitt. Luego, cantó con jocosidad ‘Feo pero sabroso’, que rindió homenaje a su incursión en los estudios de grabación junto a Louie Ramírez; poco antes de interpretar ‘El cuarto’ y ‘Vámonos pa’l monte’, como tributo a su crecimiento artístico de la mano de Eddie Palmieri.

Un momento de gran significado y que llegó cargado de nostalgia con un popurrí que relataba sus años con Willie Rosario, hizo que el público cantara con más fuerza ‘Busca el ritmo’ y ‘Mi amigo el payaso’.
De ahí, el vocalista rememoró el momento de la transición a su etapa solista en la que permanece hasta el presente, ilustrando el momento del histórico contrato que Ralphie Mercado inició de parte de RMM, y que según data en la memoria de Tony se estampó en una servilleta «sin formalismos». De esa etapa, recalcó temas como ‘Yo me quedo’, ‘Tu prenda tendida’, ‘Lo mío es amor’, ‘Dile’, ‘Tengo curiosidad’, ‘Uno mismo’ y ‘Mi iglesia’, que cantó a dúo con el estelar invitado: Alex D’ Castro. Siguió con ‘¿Dónde estás?’, ‘Deja’, ‘Esposa’, ‘Si me miras a los ojos’, ‘Si yo vuelvo a encontrarla’, ‘Fui la carnada’, ‘Ella es’, ‘Olvídalo ya’, ‘Carita de sol’, ‘Haremos el amor’, ‘Esa mujer’ y ‘Aparentemente’.

El tema de cierre, ‘Déjame soñar’, que despertó el sentir patriótico del cantante permitió la inserción de descargas de timbal por parte de Edwin Clemente; seguido de los invitados Gerardo Rivas y su hijo Gerardo Gabriel Rivas, respectivamente.

Durante la noche, Tony Vega tuvo palabras de gratitud para gente que ha sido determinante en su éxito. Se notó el profundo respeto para Humberto Ramírez, quien ante la apreciación general sentó las bases del sonido salsero de Tony Vega, al tiempo que le estableció el concepto musical a la orquesta acompañante cuando esta apenas nacía. Otro momento digno de mención se dio en una de las improvisaciones durante ‘Déjame soñar’, que declaró «boricua» a José Alberto “El Canario”. Tal y como había anticipado, Tony Vega vivió su concierto como una celebración de todo lo que ha logrado en 50 años de carrera. Tony hizo hincapié en el significado que tiene el estar rodeado de su gente, «compartiendo la música con los que me han acompañado desde el inicio y donde todo comenzó».
Imágenes: Jorge Más
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